Cultura en el cumplimiento fiscal

Dr. Edgar Gabriel Salazar de la Fuente/Experto en materia Fiscal y Financiera/edgar.salazar@taacgroup.com

Partiendo de la tesis de algunos autores, respecto a que la cultura se puede definir como el desarrollo de los usos, costumbres, religiones, valores, organización social, tecnología, leyes, lenguajes, solo por citar algunos elementos, y que la misma se desarrolla por la acumulación y transmisión de conocimientos para la mejor adaptación al medio ambiente y contexto social, podemos comentar que, en México, se ha vivido con la costumbre y la creencia en el reclamo general: ¿para qué pagamos impuestos si los servidores públicos se los roban?

Conforme a lo anterior, si adoptáramos lo que Montesquieu exponía en su obra El Espíritu de las Leyes, respecto a que la “la Ley es la Voluntad del Pueblo”, entonces en México, tomando en cuenta la costumbre y creencia, la voluntad de su pueblo sería no pagar impuestos y, por consecuencia, no habría cumplimiento fiscal ni recaudación tributaria; es decir, nos convertiríamos en una utopía fiscal.

Este pensamiento del pueblo mexicano: ¡para qué pagamos impuestos si los servidores públicos se los roban!, se ha gestado en sus casi 500 años de vida, a partir de la Conquista de México (1519-1521); la Independencia de México (1810); la Revolución Mexicana (1910); el desarrollo estabilizador (1910-1965); las crisis políticas y económicas con Gustavo Díaz Ordaz, Luis Echeverría y José López Portillo (1965-1982); el neoliberalismo, la globalización económica y el libre comercio con Miguel de la Madrid y Carlos Salinas (1982-1994); el error de diciembre –Devaluación y Fobaproa– con Ernesto Zedillo (1994-2000); la democracia con Vicente Fox (2000-2006); la guerra contra el narco con Felipe Calderón (2006-2012), y las reformas estructurales –Pacto por México– con Enrique Peña Nieto (2012-2018).

En este sexenio del presidente Enrique Peña Nieto, como parte de la reforma fiscal de 2014, por medio del uso de la tecnología, en un intento por establecer un nuevo orden, y hacia una cultura fiscal de cumplimiento en el pago de impuestos, se establecieron cuatro pilares fundamentales.

COMPROBANTES FISCALES DIGITALES POR INTERNET (CFDI)

Expedición y recepción de CFDI por la obtención de ingresos y la aplicación de las deducciones, incluyendo los pagos de nómina a los trabajadores (artículo 27, fracción V, 86, párrafo séptimo y 99, fracción III de Ley del Impuesto Sobre La Renta, y 29-A, párrafo segundo del Código Fiscal de la Federación), así como la creación del artículo 69-B del citado Código Fiscal, para detectar y sancionar contribuyentes por la emisión de comprobantes fiscales apócrifos, por operaciones falsas conocidas como empresas fachada o fantasma, Empresas que Facturan Operaciones Simuladas (EFOS). Y en el mismo sentido sancionar a los contribuyentes que utilizan estos comprobantes para afectar al fisco, conocidas como Empresas que Deducen Operaciones Simuladas (EDOS).

BUZÓN TRIBUTARIO

Es un canal de comunicación entre la autoridad fiscal y el contribuyente, para notificar de actos o resoluciones y presentar cualquier trámite administrativo (artículo 17-K, Código Fiscal de la Federación).

CONTABILIDAD ELECTRÓNICA

Los contribuyentes deben enviar cada mes a la autoridad fiscal a través de la página del SAT su información acorde a lineamientos estandarizados por la autoridad fiscal.

AUDITORÍAS ELECTRÓNICAS

Realización de auditorías electrónicas a rubros o conceptos específicos, para fiscalizar a los contribuyentes (artículo 42 fracción IX, Código Fiscal de la Federación).

Estas medidas se han ido implementado y la relación fisco-contribuyente no ha sido del todo buena. Por un lado, la autoridad fiscal desea establecer una cultura fiscal de cumplimiento en forma agresiva y a veces arbitraria; por otra parte, la actuación de los servidores públicos no ha sido un buen ejemplo.

Lo anterior, nos plantea un reto muy importante respecto al cumplimiento fiscal, hoy en día. Como parte de nuestra cultura para el pago de impuestos, el contribuyente siempre dirá: “para qué pagamos impuestos si los servidores públicos se los roban”; por otra parte, el fisco va a decir; “el contribuyente es un delincuente, utiliza esquemas de evasión fiscal para evitar el pago de impuestos por sus utilidades, y algunas modalidades de outsourcing de nóminas para evadir la carga tributaria y social para el pago de sus trabajadores”. Sin embargo, qué pasaría si nuestros gobernantes culminaran su tarea; es decir, si lograran implementar los cuatro pilares para fiscalizar, entonces ya se estaría transparentando el uso de los recursos, y el diseño técnico adecuado de los diversos impuestos directos e indirectos; con lo cual, podríamos decir que ya estamos en el camino correcto hacía una cultura para el cumplimiento fiscal en nuestro país. Usted, ¿qué opina?

Artículo escrito por:

- quien ha escrito 910 artículos en la Revista Contaduría Pública : IMCP.


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