Tecnologías exponenciales disruptivas

Ing. Jesús López Amaro/Chief Architect, Jam City, Inc./San Francisco CA/Jesus@esusla.com

En 1990 se emprendió el proyecto del genoma humano, estimando que tomaría 15 años a un costo de 6 billones de dólares. Para 1997, casi a la mitad del tiempo estimado, el proyecto solo había avanzado 7%. Los expertos en el tema consideraban que se había fracasado y pedían a Craig Venter, uno de los principales investigadores, que renunciaran al proyecto y regresaran el dinero, para que no afectara su prestigio

En ese estado de cosas, se le pidió a Ray Kurzweil –cofundador de la Universidad de la Singularidad y experto en inteligencia artificial y otras tecnologías– que diera su punto de vista. Kurzweil respondió que el avance en la secuencia del genoma humano obedecía a un crecimiento exponencial, como todas las nuevas tecnologías, lo cual significaba duplicar los avances cada cierto tiempo: 6, 12, 18 o 24 meses. Así que, al haber logrado 7% de avance en la secuencia del genoma humano en siete años —comentaba Kurzweil— equivaldría estar a la mitad del camino y debido a que la cantidad de secuencias se estaría duplicando cada año, el proyecto concluiría al término de los siguientes siete años, cuando se alcanzaría 100% del proyecto. La respuesta de Kurzweil fue correcta y en 2001, antes del tiempo fijado y con menos del presupuesto asignado, se había logrado el resultado esperado.

El avance y crecimiento exponencial son características de las nuevas tecnologías, que han hecho posible que una tableta iPad, de modelo reciente, tenga una capacidad de procesamiento igual a cinco mil computadoras de escritorio de la década de los ochenta, o que el costo para almacenar un gigabyte (GB), que en los años noventa eran 10,000 dólares, ahora tenga un costo de 3 centavos de dólar.

Entre las principales Tecnologías Exponenciales (TE) de la cuarta revolución industrial están la robótica, inteligencia artificial, Internet de cosas, impresión en 3D, biología sintética, nanotecnología y genoma humano, por citar algunas. Las TE tienen características distintivas: su velocidad de avance es exponencial más que lineal; su efecto disruptivo produce transformaciones e innovaciones radicales más que incrementales; su enfoque holístico hace ver sistemas y no partes aisladas o silos, y su alcance, borra fronteras entre los ámbitos biológico, físico y digital, como se contempla en la biotecnología, bioinformática, biología sintética y secuencia del genoma humano, y otras.

Impacto de las tecnologías exponenciales

Con el propósito de ser lo suficientemente objetivos con la presentación de las trasformaciones de las TE en las estructuras y componentes de las organizaciones en general y en su ecosistema, a continuación se explican sus componentes.

Tecnología digital

Las TE tienen como sustento a la tecnología digital, surgida durante la segunda mitad del siglo pasado y cuyos extraordinarios avances han impulsado a las demás tecnologías. Los logros en la secuencia del genoma humano, en industrias inteligentes 4.0, en automóviles autónomos, en aplicaciones de Internet de cosas y otros, no habrían cristalizado sin los avances de la tecnología digital.

Convergencia

La mayoría de los avances e innovaciones logradas y aplicadas en distintos sectores, por lo general son resultado de la convergencia de diferentes tecnologías: En el automóvil autónomo y en las industrias 4.0, convergen inteligencia artificial, Internet de cosas, robótica, Big Data (tratamiento de grandes volúmenes de datos) y otras; en los smartphones también convergen inteligencia artificial, sensores, computación en la nube, GPS, entre otras.

Innovación disruptiva

Las TE disparan la destrucción creativa, ese viejo concepto del economista Joseph Schumpeter, ya que el desarrollo de innovaciones aplicadas a cualquier área de un sector de negocios, destruye lo vigente, para crear lo nuevo: un modelo o sector de negocios, un mercado, un producto o servicio, la propuesta de valor al cliente, los procesos para la creación de valor, las prácticas gerenciales o formas de trabajar. De hecho, son transformaciones radicales que llegan a romper las fronteras tradicionales de un sector de negocios o mercado, creando sectores o mercados con nuevos competidores que previamente nada tenían que ver entre ellos.

Apple Computer presentó sus innovaciones iPod e iTunes y con ello reinventó la industria discográfica, la práctica de adquirir música mediante descargas legales y se reinventó a sí misma como negocio, para convertirse en líder mundial en venta de música, además de continuar con sus computadoras y otras innovaciones y ser ahora, Apple Inc. al penetrar en un sector diferente al que tenía y competir con otros negocios, más allá del sector de la computación.

Orientación hacia el cliente

Toda innovación que resulta de aplicar las TE, independientemente del medio en que se haga, debe enfocarse directamente en el cliente o usuario para proporcionarle un valor superior. De esta manera la competencia se acentúa en dar valor a menor precio, más rápido y superior beneficio para el cliente o usuario de un producto o servicio.

Plataformas

Las empresas creadas en la cuarta revolución industrial o aquellas que se constituyeron anteriormente, pero que se han digitalizado, desarrollan plataformas como parte vital de un nuevo modelo de negocios. Las plataformas son infraestructuras abiertas y participativas que utilizan tecnología para conectar gente, organizaciones y recursos, conformando un ecosistema en el cual se crea e intercambia valor y grandes flujos de datos e información. Uber, Airbnb, Alibaba, Netflix, Facebook y numerosas empresas más, no se hubieran desarrollado sin Internet, computación en la nube, aplicaciones, sistemas de pago electrónico, redes sociales y otros componentes que conforman las plataformas digitales de la nueva era industrial.

Big data

La dinámica de las plataformas y la infraestructura tecnológica que integran diferentes TE y establecen relaciones entre los distintos participantes y eventos, producen volúmenes inimaginables de datos e información. Previamente no era factible almacenar y mucho menos procesar semejante cantidad de información. Sin embargo, una serie de innovaciones en el área de almacenaje y procesamiento en paralelo, técnicas conocidas bajo el término Big Data, estos volúmenes de datos pueden ser tratados, almacenados y analizados con profundidad para extraer significado, inteligencia y valor.

Con este tratamiento de los datos es posible conocer mejor a los clientes, más allá de sus necesidades, incluso, anticipar sus intenciones de compra para identificar no solo aquello que necesitan, sino también lo que pueden requerir y que ellos no lo saben. Esto es lo que hace Amazon con sus clientes, que se ha traducido en un conocimiento mayúsculo para proporcionarles un servicio de alta calidad.

Algoritmos

Esta cuarta revolución industrial no habría cristalizado o llegado al nivel actual, si no fuera por los algoritmos. Un algoritmo es un procedimiento detallado para realizar alguna tarea, por ejemplo, extraer los elementos en común de una serie de elecciones realizadas por un usuario en un sitio de compras. Este algoritmo, una vez implementado, permite ejecutar dicho procedimiento a una escala sobrehumana con precisión. Así,
Netflix ha diseñado algoritmos para identificar las preferencias del cliente y ofrecerle las películas o series que le agradan. Ahora en día los algoritmos están en todas partes, vivimos entre estos, por lo que “si cada algoritmo de repente dejara de trabajar, sería el fin del mundo como lo conocemos”.

Transformación del Contador Público

Las transformaciones resultantes de las TE y los diferentes elementos abordados anteriormente tienen y tendrán fuerte impacto en todo el ecosistema y sus componentes, bajo el principio de “si el todo se afecta, se estará afectando a sus componentes y si se afecta un componente se impactará al sistema”. Es por ello que esas trasformaciones y cambios alcanzan al Contador Público (C.P.), puesto que él es componente de los ecosistemas de las empresas y organizaciones, ya sea actuando de manera interna como contador, auditor, gerente de finanzas, contralor, etcétera, o bien, como agente externo: auditor independiente, asesor fiscal o consultor de negocios. De esta manera, si el todo cambia, también deben cambiar congruentemente sus componentes.

A mayor abundamiento, en septiembre de 2015, hubo un informe del Foro Económico Mundial que identificó 21 eventos de cambio tecnológico con fuerte impacto en las empresas y en la sociedad en general, hacia el año 2025. Los diferentes eventos de cambio identificados contienen su probabilidad de lograrse y el alcance en su aplicación, entre los cuales están los siguientes relacionados directamente con el Contador Público:

  • 73% de que un gobierno recaude sus impuestos utilizando Blockchain.
  • 45% de que una máquina de inteligencia artificial participe en juntas de consejo.
  • 30% de que las auditorías sean realizadas por inteligencia artificial.

Además, habría que agregar los avances que se tendrían en Internet de cosas, smartphones, robótica, inteligencia artificial y otras, para ser utilizadas en las organizaciones con fines de monitoreo en tiempo real de las operaciones de una empresa, de sus registros contables, del uso de recursos, de avances en el logro de planes y objetivos, entre otras muchas áreas.

Ante este futuro que depara la revolución 4.0, el Contador Público debe preguntarse:

  • ¿Hacia dónde vamos y qué perfil probable y posible tendrán las organizaciones y sus formas de participar en esa era industrial?
  • ¿Qué impactos tendrán esos fenómenos en la Contaduría Pública?
  • ¿Qué se debe hacer como profesión organizada para responder a las nuevas realidades de la cuarta revolución industrial?

Las respuestas a esas preguntas deben plantearse ahora, con el propósito de conocer los cursos de acción que deben emprenderse. Recordemos que la Contaduría Pública históricamente ha respondido a los desafíos que se le han presentado en su existencia. Así debe hacerlo para el próximo periodo de su existencia. La pregunta, entonces, es ¿ya está preparándose? Esperemos que la respuesta sea afirmativa.

Artículo escrito por:

- quien ha escrito 951 artículos en la Revista Contaduría Pública : IMCP.


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