Rachel Grimes. Presidente de la Federación Internacional de Contadores

por Dra. Sylvia Meljem Enríquez de Rivera/Directora del CEVIC, ITAM/smeljem@itam.mx

fotografías de Sheri Paola Ochoa

Rachel Grimes es Contadora Certificada. Desde noviembre de 2016 es Presidente de la Federación Internacional de Contadores (IFAC, por sus siglas en inglés), tras ser Vicepresidente en 2014 e integrante del Consejo de este organismo desde 2011. Actualmente, es Directora Financiera del Group Technology Finance at Westpac Group, firma multinacional de servicios financieros. Anteriormente, fue Directora de Fusiones y Adquisiciones en Westpac. Cuenta con más de 25 años de experiencia en el sector de servicios financieros, en el cual ha trabajado para Westpac, BT Financial Group y PricewaterhouseCoopers (PwC)

La Federación Internacional de Contadores (IFAC, por sus siglas en inglés), es la organización global de Contadores cuya principal misión es servir al interés público y fortalecer continuamente a la profesión contable en todo el mundo. ¿Usted cree que cumple con su principal objetivo?

Absolutamente. Todo lo que hacemos se relaciona directamente con el fortalecimiento de la profesión contable en el interés público, lo cual significa que estamos evaluando constantemente cómo la profesión apoya el bien global y tomando en cuenta el interés público en cada elemento de las responsabilidades de un Contador.

Como organización y profesión, observamos cuestiones importantes con respecto a la tecnología, las normas profesionales, el desarrollo de recursos humanos, la rendición de cuentas del sector público, la corrupción y el buen gobierno, entre otros. Todas estas cuestiones están directamente relacionadas con lo que hacen los Contadores y en cómo apoyan a las corporaciones multinacionales, los gobiernos y al público para contabilizar y administrar los recursos.

La IFAC está compuesta por más de 100 miembros y socios en más de 100 países alrededor del mundo, representando a casi 3 millones de Contadores en prácticas independientes, en la industria y el comercio, sector público y educación. Ningún otro organismo de Contadores en el mundo y solo pocas organizaciones profesionales tienen el amplio apoyo internacional que caracteriza a la IFAC. ¿Cuál considera que es la principal contribución de la IFAC a sus miembros?

Como organización global para la Contaduría, con más de 175 organismos miembros en más de 130 países, la IFAC está en una posición única para encabezar iniciativas que demandan un alcance global, libertad de intereses comerciales y la capacidad de crear diálogo y debate. Hablamos con una voz global para abogar por toda la profesión. También tenemos fuertes conexiones con otras organizaciones internacionales, una demostrada capacidad para alinear las necesidades de la profesión y las necesidades del público, y un historial de sensibilización, apoyo y compromiso.

Por medio de la IFAC y de toda la profesión contable global, la voz del Instituto Mexicano de Contadores Públicos (IMCP) se amplifica y extiende. Sus miembros son parte de la discusión global sobre asuntos críticos que incluyen mercados globales, organizaciones sustentables, estándares internacionales y regulación global.

¿Cuáles son los beneficios y obligaciones de los miembros de la IFAC?

La IFAC existe debido a nuestros organismos miembros, incluyendo al IMCP. Nuestros miembros guían toda nuestra estrategia y, por supuesto, México está representado en todo el gobierno de la IFAC: Eduardo Ojeda es asesor técnico de la Junta Directiva de la IFAC, Antonio Flores es Vicepresidente del Grupo Asesor de Cumplimiento, José Raúl González Lima está en el Comité de Profesionales de la Contabilidad en Negocios en la empresa, Blanca Tapia en el Consejo de Educación, Sylvia Meljem como su asesora técnica y José Antonio Echenique en el Consejo Asesor. El conocimiento y las habilidades de ellos son muy valorados y representan bien a México.

Nuestros miembros poseen una experiencia local y nacional sumamente importante que informa el trabajo que la IFAC hace en su nombre a escala global. Por medio de esta colaboración con nuestros organismos miembros, mejoramos toda la profesión. Nuestra meta y la suya, es una profesión que se reconoce como un líder valioso en el desarrollo de organizaciones, mercados financieros y economías fuertes y sostenibles. Todos los miembros del IMCP son parte de esta comunidad global de la profesión contable, con todos los derechos y responsabilidades que conlleva.

La IFAC mantiene a nuestros miembros sobre ciertos estándares y requisitos, que son los puntos de referencia globales para organizaciones de profesionales de la Contaduría fuertes y sostenibles, es decir, siguiendo las normas internacionales y las mejores prácticas en educación contable y ética, Contabilidad del sector público, auditoría y aseguramiento, información financiera (IFRS), y estableciendo sistemas sólidos de aseguramiento de la calidad, de investigación y disciplina. De manera significativa, estos requisitos son aceptados y reconocidos por los reguladores internacionales, terceros interesados y agencias donadoras internacionales, así como por nuestros miembros, como puntos de referencia para evaluar y medir la profesión contable en jurisdicciones de todo el mundo.

La IFAC reconoce desde hace mucho tiempo que una forma clave de proteger el interés público es desarrollar, promover y hacer cumplir las normas internacionalmente reconocidas como un medio para garantizar la credibilidad de la información, pues los inversores y otras partes interesadas dependen de ella para tomar decisiones. De acuerdo con lo anterior, ¿cómo han progresado estos esfuerzos a escala mundial para lograr estándares internacionales consistentes? 

La aceptación mundial de las Normas de Información Financiera es, quizá hoy, el mayor reto de nuestra profesión. La aceptación internacional de estas normas ayudará a facilitar el flujo de capital en todo el mundo y, en particular, en las regiones donde más se necesita. También reforzará la precisión, oportunidad y relevancia de la información contable para un mayor número de usuarios. Simplemente debemos seguir abogando sobre la importancia de estándares globales establecidos en el interés público. Nuestro código de ética, reconocido globalmente, es lo que nos define de otras profesiones, y nuestras normas para el sector público, auditoría y aseguramiento, educación y normas éticas son un elemento importante de la arquitectura financiera global. Ya sea mejorando la adopción e implementación de normas en nuestros propios países o ayudando a nuestros colegas en otras regiones a adoptarlos globalmente, hay mucho más que podemos hacer para trabajar juntos y avanzar en la adopción.

Creo que esto es posible. Estamos viendo una creciente adopción y una implementación exitosa entre los organismos miembros y otras partes interesadas. Organismos miembros en las Bahamas, Jordania y Sudáfrica, entre otras naciones, tienen socios con otros institutos locales para avanzar en la implementación. Organismos en Bangladesh, Lesoto y Serbia están promoviendo activamente las Normas Internacionales de Contabilidad del Sector Público por medio de discusiones con gobiernos y capacitación para los miembros. Más de 80 jurisdicciones han adoptado dichas Normas; más de 120 han adoptado el Código de Ética para Profesionales de la Contabilidad, y más de 100 han adoptado las Normas Internacionales de Auditoría.

Todavía se necesita más trabajo por parte de toda nuestra profesión y de las partes interesadas, pero el progreso es claro.

Es bien sabido que la IFAC desarrolla las guías de mejores prácticas y promueve el intercambio de recursos para servir a los profesionales de Contaduría en Negocios en la empresa. ¿Cuál ha sido el progreso en esta área?

El Global Knowledge Gateway ha sido fundamental en el desarrollo de intercambio de conocimientos por medio de la profesión global, especialmente para los Contadores en las empresas. Su gran audiencia se extiende por medio y más allá de la profesión. Las contribuciones de todos nuestros miembros nos ayudan a compartir el liderazgo clave y los recursos que ayudan a los Contadores a hacer su trabajo de manera más efectiva. Estas contribuciones son cruciales para el éxito del Gateway.

¿Qué hace la IFAC para ayudar a la profesión en la formación de Contadores con valores como la integridad y la ética?

Este año es el 40 aniversario de la IFAC, y el mundo ha cambiado enormemente desde que se fundó la federación. México fue uno de nuestros países miembros fundadores. Sin embargo, lo que no ha cambiado es la necesidad de que gente ética continúe uniéndose y creciendo la profesión.

Debemos estar orgullosos de que la profesión contable ha hecho un llamado, desde hace décadas, para que haya mayor transparencia, rendición de cuentas, ética y una gobernanza sólida. Y lo que sustenta nuestra credibilidad para hablar sobre estos temas es el Código de Ética para Profesionales de la Contabilidad desarrollado por el Consejo de Normas Internacionales de Ética para Contadores (IESBA, por sus siglas en inglés). Esto es único entre las profesiones y debemos hablar más sobre ello. La IFAC apoya firmemente la labor del IESBA.

Más allá del Código, todos los organismos miembros de la IFAC deben cumplir una serie de obligaciones de membrecía, lo cual incluye el desarrollo y la implementación de un sólido control de calidad y procedimientos de investigación y disciplina. El público debe ver que los organismos miembros toman las acciones apropiadas cuando los Contadores faltan en el ejercicio y mantenimiento de los estándares profesionales.

La IFAC también aborda, en varios países en desarrollo, cuestiones relacionadas con las pequeñas y medianas empresas (PyME). En su opinión, ¿qué tan importantes son estas empresas para la economía global?

Las Pequeñas y Medianas Empresas (PyME) son de importancia crítica para la economía mundial y son consideradas, por muchos, como motores del crecimiento e innovación. Las investigaciones indican que más de 95% de las empresas de todo el mundo son PyME, lo cual representa aproximadamente 60% del empleo en el sector privado y contribuye de manera significativa al Producto Interno Bruto de los países. Es indudable que las PyME son cruciales para la salud, la estabilidad y el crecimiento económico sostenible de las economías establecidas y emergentes.

La fuente preferida de asesoramiento y apoyo de las PyME para las necesidades contables y empresariales son las Firmas Pequeñas y Medianas (FPM). Las PyME y las FPM generalmente forman relaciones a largo plazo basadas en la confianza y proporcionan una serie de servicios que abarcan desde servicios de cumplimiento estatutario tradicionales hasta asesoramiento empresarial y servicios de consultoría.

Las FPM representan también un porcentaje significativo de la profesión contable. La gran mayoría de las prácticas contables en todo el mundo son FPM; en muchas áreas del mundo se cree que emplean a la mayoría de los Contadores profesionales que trabajan en la práctica.

Debido a estos dos factores, las FPM son tan cruciales para la profesión contable como las PyME para la economía global.

De acuerdo con la IFAC, ¿qué parámetros deben considerarse con el fin de determinar si las prácticas contables son adecuadas en un país específico?

El trabajo de la IFAC se centra en la construcción de una profesión global sólida y sostenible. A escala nacional y regional, las Organizaciones Contables Profesionales (OCP) ya consolidadas están en mejores condiciones de acompañar a las partes interesadas clave en el proceso de establecimiento de normas. Pero las OCP simplemente no pueden hacerlo solas. La adopción e implementación de estándares internacionales ayuda a fortalecer las economías nacionales, pero el éxito requiere una gran colaboración entre las principales partes interesadas, incluidos gobiernos con un fuerte compromiso con la reforma.

¿Qué tan bien desarrollada es la profesión contable en América Latina, especialmente en México, en comparación con otros países miembros de la IFAC?

Actualmente, muchos países de la región de América Latina carecen de un marco legal y regulatorio adecuado que permita el desarrollo de la profesión contable –las OCP pueden ser capaces de existir legalmente, pero su capacidad para ejecutar funciones básicas se ve limitada–. Por ejemplo, debido a que no se requiere una colegiación obligatoria en las OCP para ejercer legalmente como Contador o auditor, la mayoría de los marcos legales no hacen referencia a una certificación, cédula profesional, control de calidad o sistemas de investigación y disciplina.

Sin embargo, la adopción e implementación de las normas internacionales ha avanzado en América Latina, especialmente la Normas Internacionales de Auditoría, el Código de Ética para Profesionales de la Contaduría y las IFRS. Sin embargo, la adopción oportuna de las versiones más recientes de cada una de estas normas también sigue siendo un problema, en gran parte debido a que la traducción de la normatividad a los idiomas locales requiere tiempo.

Adicionalmente, la falta de recursos y debilidades en la gobernanza en muchas OCP latinoamericanas limitan su capacidad para investigar y sancionar a los miembros por mala conducta o incumplimiento de las normas profesionales, lo que es necesario para tener una profesión sólida y de alta calidad. La noticia alentadora es que muchas OCP están trabajando actualmente para mejorar la eficacia y eficiencia de sus sistemas.

La adopción de los Pronunciamientos Internacionales de Formación (PIF) también se destaca como un desafío significativo en toda América Latina. En muchos países, las OCP no están legalmente autorizadas para establecer requisitos educativos para evaluaciones profesionales, experiencia práctica o desarrollo profesional continuo. La conciencia y la comprensión por parte de los legisladores, los ministerios de educación, las universidades y las comunidades empresariales, así como la profesión, sobre la importancia de desarrollar un sistema de certificación profesional, alineado con los PIF, también son muy bajas. Debido al conocimiento, habilidades, valores profesionales, ética y actitudes que no están cubiertos durante las oportunidades de educación profesional, este bajo nivel de adopción de los PIF es un alto riesgo en la región. Brasil es el primer país de la región que requiere un examen uniforme para todos los Contadores Públicos y algunas OCP, incluyendo el IMCP, han dado los primeros pasos para crear sistemas de certificación voluntaria.

México cuenta con un marco legal y regulatorio que permite el desarrollo de la profesión contable. El IMCP tuvo dos logros importantes recientemente: un sistema de aseguramiento de la calidad obligatorio para las firmas miembros del IMCP para asegurar el cumplimiento con la Norma Internacional de Control de Calidad, y la certificación voluntaria como Contador Público Certificado, que cumple con los requisitos de los PIF. El IMCP también tiene una larga trayectoria de traducción de estándares internacionales, y ahora está cooperando a escala regional para producir una única traducción en español de alta calidad de las normas internacionales y otros pronunciamientos.

El trabajo en pro de la profesión mexicana con los reguladores para concientizar y promover los estándares internacionales, también marca una diferencia significativa. El IMCP es un líder en la región y su experiencia trabajando con las autoridades nacionales y los principales interesados puede ser replicada en toda la región.

La imagen pública de los Contadores y auditores se ha visto dañada en los últimos años por escándalos y por la crisis económica. ¿Qué debe hacerse para mejorar la imagen pública de los profesionales de la Contabilidad?

Tenemos la responsabilidad de ayudar a reconstruir la confianza en nuestras instituciones, en nuestros gobiernos y, por supuesto, en nuestra profesión. Cada uno de nosotros debe considerar cómo podemos construir confianza, ya sea estableciendo un ejemplo ético en el trabajo o ayudando a una institución pública o privada, a ser más responsable y transparente en sus operaciones y gastos.

Los escándalos, con demasiada frecuencia, plantean la pregunta: ¿dónde estaba el Contador y qué estaba haciendo? Los medios de comunicación rara vez toman una visión más profunda e integral de lo que salió mal y a menudo se necesita recordar a la gente que los informes corporativos de alta calidad requieren de muchos actores. Comienza con la compañía: contar con un CFO y contralor, debidamente preparados, una función de finanzas eficaz y un departamento de auditoría interna activo, son críticos para un proceso de información financiera profesional. Después, tiene que haber un Comité de Auditoría profesional e independiente y, por supuesto, un auditor independiente altamente profesional. Y, finalmente, hay reguladores y quienes establecen las normas. Cuando las empresas operan en diferentes países y las jurisdicciones tienen reglas distintas, pueden tener un impacto notable en la información financiera. Agregar a la regulación la rotación obligatoria del auditor permitirá tener el potencial para una presión significativa sobre el proceso de emisión de  información. Si cualquier parte de esta cadena no funciona correctamente, tienes la receta para futuros problemas.

Necesitamos asegurar que nuestros organismos profesionales mantengan el comportamiento ético de sus miembros dentro de los más altos estándares. Sería maravilloso que los reguladores insistieran en que, aquellos que ocupan cargos críticos como CFO y presidente del Comité de Auditoría, sean miembros de organismos contables profesionales reconocidos, capaces de mantener el más alto nivel de conducta ética.

Por cierto, el Comité Internacional de Ética para Contadores actualizó recientemente el Código de Ética Para Profesionales de la Contaduría, con la finalidad de dar una orientación más clara sobre cómo tratar la falta de cumplimiento de las leyes y reglamentos. Todas las organizaciones contables profesionales deben asegurar que sus miembros sean conscientes de estas nuevas directrices y apoyarlos en la comprensión y aplicación de ellas en sus actividades cotidianas.

En varios medios de comunicación la profesión contable se ve como retrógrada y siempre mirando al pasado, por lo que es muy difícil atraer hacia esta a nuevas generaciones y grandes talentos. ¿Qué piensa del futuro de la profesión contable y, en particular, del desafío tecnológico al que nos enfrentamos? ¿Cree que vamos a ser capaces de modernizarlo y así proyectar la nueva imagen que necesitamos para sobrevivir?

Hace poco visité la oficina de IBM en Nueva York y vi la aplicación de Inteligencia Artificial (IA) de primera mano para la industria médica. Watson –la supercomputadora de IBM– había leído y retenido millones de páginas de investigación médica de una manera que un médico humano simplemente no puede. Watson fue capaz de generar potenciales diagnósticos en tiempo récord, incluso los raros. Con esta información, los médicos son capaces de tratar a los pacientes más rápido, lo cual puede ser la diferencia entre la vida y la muerte. Pero con todo el poder e información de Watson, un médico humano debía analizar la información y hacer un juicio que Watson simplemente no puede [realizar]. El trabajo del médico no va a desaparecer pronto, pero la IA puede ayudarlo a hacer su trabajo mejor.

Pienso en esto a menudo, en mi función con la IFAC y en mi trabajo diario como CFO de la división de tecnología de bancos australianos. Cada día voy a trabajar y veo cómo la tecnología está cambiando el mundo del trabajo. Pero estoy segura de que en el futuro de nuestra profesión, los Contadores humanos serán los usuarios finales de la información generada por la IA de la misma manera. Los Contadores ofrecerán el juicio que no se puede automatizar: ¿qué es material aquí? ¿Qué nueva percepción significa para el negocio del cliente?

Junto con estas oportunidades vienen importantes desafíos que nuestra profesión también necesita entender y abordar, especialmente la ciberseguridad. Las organizaciones con las que trabajamos necesitan nuestro consejo para asegurar que sus sistemas están protegidos de manera adecuada. Es un valor añadido a la amplia gama de asesoramiento que los Contadores pueden proporcionar a sus clientes.

He visto los mismos titulares que otros tienen: que los robots vienen a tomar nuestros trabajos. Solo lo harán si enterramos nuestras cabezas en la arena e ignoramos las enormes ventajas que la tecnología nos proporciona. Ahora es el momento de construir nuestro futuro.

En la medida en que la tecnología transforma nuestro mundo privado y profesional, estoy convencida de que la IFAC continuará ayudando a los Contadores y a la profesión a aceptar estos cambios, a manejar nuevos riesgos y admitir nuestra nueva era digital.

¿Cuáles considera que son los mayores desafíos que enfrenta la profesión contable actualmente? ¿Cómo debemos preparar a las futuras generaciones?

Proteger nuestra reputación como un asesor de confianza para las comunidades a las que servimos siempre tiene que estar entre los principales desafíos a escala mundial, siempre debe estar en nuestro radar. En cada oportunidad, necesitamos recordar a nuestros grupos de interés nuestro mandato de interés público y lo que es más importante, demostrar cómo lo mantenemos. Atraer y retener a la gente en la profesión es un desafío continuo, debido al alcance de la competencia y al grupo limitado de talento. La forma en que utilizamos la tecnología también será crucial para demostrar nuestro valor y relevancia. Pero de nuevo señalaré la aceptación mundial de las normas contables como nuestro mayor reto hoy, debido a que es crucial.

En cuanto a la preparación de las futuras generaciones para estos desafíos, todos los profesionales de la Contaduría deben asumir un papel activo. ¿Cómo está abogando por la profesión o animando a jóvenes talentos a convertirse en un Contador? ¿Está utilizando la tecnología y adaptándose a los cambios que esta trae? ¿Su currículo de formación contable y exámenes de certificación evalúan las competencias tecnológicas? La IFAC y el IMCP enfrentan y continuarán enfrentando proactivamente estos desafíos, pero requerirán de toda nuestra profesión resolverlos.

Finalmente, ¿cuál es su mensaje para los Contadores de nuestro país?

Mi mensaje a los Contadores en México es fundamentalmente el mismo que para cualquier otra nación: somos parte de una profesión en la que confían los negocios, gobiernos y sociedades y nuestra contribución a la sociedad se remonta a siglos atrás. Somos parte integral del crecimiento económico, la transparencia y la rendición de cuentas. Pero debemos buscar oportunidades, defender a nuestros clientes y al público y demostrar cómo mantenemos nuestro mandato de interés público en todo momento.

Esta es una profesión que te permite tener un pasaporte global para el mundo. Te permite salir y volver a la profesión según se requiera. Proporciona las bases para una carrera para toda la vida y puede llevarte en direcciones distintas.

Artículo escrito por:

- quien ha escrito 882 artículos en la Revista Contaduría Pública : IMCP.


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