Perspectiva nacional. Desafíos y oportunidades para la economía mexicana*

Lic. Alejandro Cervantes Llamas
Gerente Economía Nacional Análisis y Estrategia
Banorte-Ixe
alejandro.cervantes@banorte.com

*Se agradecen los comentarios de Juan Carlos Alderete, Tomás Lozano y Gabriel Casillas.

2013 se perfila como un año lleno de desafíos para la economía global, y los principales mercados desarrollados continuarán en un proceso de consolidación fiscal para sanar sus finanzas públicas

La mayoría de las economías emergentes se encuentran en una posición más favorable para enfrentar una desaceleración de la economía global, estas continuarán enfrentando el reto de mantener el dinamismo económico, a pesar del entorno externo adverso. En este contexto, México se inserta en esta difícil coyuntura internacional con una economía robusta, aunque es probable que se vea afectada por los principales riesgos del entorno externo.

Principales retos globales para la economía mexicana en 2013

La crisis de la zona europea
Una constante preocupación entre los economistas alrededor del mundo en los últimos años ha sido la crisis fiscal en la Eurozona y su posible efecto sobre la perspectiva de crecimiento global.
El panorama para el próximo año sigue siendo sombrío y lleno de complicaciones ante los ajustes de gasto requeridos y las limitadas opciones de estímulo disponibles. Para el caso particular de México, existen dos principales canales por los cuales la crisis europea podría afectar la actividad económica durante 2013. El primero es mediante la economía real y los flujos de comercio entre ambas regiones, con potenciales impactos en las cuentas externas. El segundo sería por los efectos indirectos derivados de la crisis de la Eurozona sobre el sector financiero de dicha región y, en consecuencia, en nuestro país, producto de los estrechos lazos que compartimos en este rubro.
En el primer caso, el sector exportador mexicano no se verá afectado por la crisis de la Eurozona. Por un lado, es probable que la economía Europea presente un crecimiento de 0.3% durante 2013, el cual sería mayor a -0.5%, observado a lo largo de 2012. Gran parte de la desaceleración de la economía europea estaría concentrada dentro del primer semestre del año, ya que en este periodo el Producto Interno Bruto (PIB) de la Eurozona podría presentar un crecimiento de -0.2%. Por el contrario, es probable que la actividad económica en Europa presente un mayor dinamismo a lo largo del segundo semestre del año, con lo cual alcanzaría un crecimiento de 1.6%. En este contexto, las exportaciones no petroleras destinadas a Europa mantendrán una tendencia positiva de crecimiento a lo largo de 2013, aunque es probable que crezcan a un menor ritmo.
Ahora bien, es importante destacar que la desaceleración de las exportaciones no petroleras mexicanas a Europa no implica una sustancial desaceleración del sector exportador mexicano. En este sentido, cabe recordar que solo 4.8% de las exportaciones mexicanas están destinadas a esta región. Con ello, el mayor riesgo implícito sobre la economía mexicana es que se frenaría el esfuerzo de diversificación de las exportaciones mexicanas que se había logrado en los últimos años.
El segundo canal por el cual la crisis de la Eurozona podría afectar el desempeño de la actividad local es mediante el sector financiero. En particular se podrían generar efectos indirectos sobre el tipo de cambio y el crédito al sector privado.
Con respecto a la divisa, la alta volatilidad que ha generado la crisis europea ha resultado en episodios de presión importante en el peso mexicano a lo largo de los últimos años. Sin embargo, hasta el momento dichos episodios no se han trasladado consistentemente en mayores presiones inflacionarias. En este contexto si bien la divisa mexicana continuara siendo muy sensible al grado de aversión al riesgo, es probable que la volatilidad del peso sea más acotada durante 2013. Aunque a pasos moderados, las políticas implementadas hasta el momento para contener el contagio de la crisis por medio del sistema financiero, han reducido de manera sustancial el riesgo de una crisis sistémica. No obstante, es importante advertir que la complejidad de la situación no permite descartar nuevos episodios de volatilidad que, como hemos observado, en los últimos años, han tenido un efecto significativo en la cotización del peso en los mercados internacionales.
En lo que concierne al crédito, es probable que sí exista cierto contagio de la crisis al sector bancario mexicano, ya que puede ser que las condiciones crediticias se tornen un poco más restrictivas durante el primer semestre de 2013. En este sentido, cabe recordar que la banca europea representa más de 40.0% del total de los activos de la banca comercial en México. Lo anterior implica que, en caso de que el deterioro de los costos de financiamiento de los países y de la calidad de la cartera de crédito y de los activos de la banca europea se mantengan, se abre la posibilidad de mayores presiones restrictivas al crédito en México, ya que un aumento de las necesidades de recapitalización de los bancos europeos podría poner en riesgo la expansión del crédito local.
Sin embargo, es probable que la restricción crediticia en México solo se dé durante el primer semestre. Como ya mencionamos, la perspectiva económica para Europa será más favorable en la segunda mitad del año, lo que ayudaría a liberar las potenciales presiones sobre el sector bancario de nuestro país y podría servir de apoyo para proveer de un mayor dinamismo al crédito dirigido al sector privado. Además, la banca mexicana cuenta con altos niveles de capitalización, lo cual es un factor adicional de fortaleza. Con ello, es muy probable que la magnitud de la restricción crediticia durante el primer semestre de 2013 sea muy limitada.

El Fiscal Cliff en EE.UU.
Si bien la crisis de la Eurozona no representa un riesgo tangible para México en el 2013, es probable que la actividad económica en nuestro país se vea limitada por el desempeño de la economía norteamericana. En este contexto, el dinamismo de la economía global se verá mermado durante 2013, debido a implementación de la política fiscal restrictiva que se llevará a cabo en EE.UU., conocida como Fiscal Cliff. El ajuste fiscal entraría en vigor a principios de 2013 y contemplaría un recorte de alrededor de 10.0% en el gasto público total de EE.UU. Los componentes del Fiscal Cliff están descritos en la siguiente tabla:


En un principio, la mayoría de los analistas económicos concuerdan que un escenario base para 2013 supone retrasar la mayoría de los ajustes fiscales contemplados dentro del Fiscal Cliff. En este escenario base, solo se podría aprobar la expiración de los recortes de impuestos de nómina, junto con la terminación de las prestaciones por desempleo. Estos dos componentes sumarían un ahorro de US$160 mil millones durante 2013, equivalente a 1.0% del PIB. En este escenario base es probable que la economía estadounidense presente un crecimiento en torno a 2.0%.
Sin embargo, de aplicarse en su totalidad las disposiciones fiscales contempladas en el Fiscal Cliff (equivalente a 4.1% del PIB), la economía estadounidense entraría en una recesión moderada, con un crecimiento sustancial negativo, en la primera mitad de 2013 y moderado positivo, en la segunda.
Con este escenario base, la actividad económica mexicana se vería afectada por medio de la desaceleración que presentaría el sector manufacturero estadounidense. En particular, las exportaciones manufactureras mexicanas presentarían una sustancial desaceleración durante la primera mitad del año. De igual forma se vería una sustancial moderación en el ritmo de crecimiento de los servicios asociados al mercado externo, tales como el transporte y el comercio. En este contexto, cabe recordar que más de 40.0% de la economía mexicana depende de la economía estadounidense. Con ello, el crecimiento de la economía mexicana podría calcularse en torno a 3.3% anual durante 2013.
Factores que podrían favorecer el desempeño de la economía mexicana a futuro
Si bien la crisis económica Europea y las restricciones fiscales alrededor del mundo han sido los principales factores que han mermado el desempeño de la actividad económica global, la economía mexicana ha sido capaz de sobreponerse ante estos choques externos. Parte de la recuperación macroeconómica de México obedece, en buena medida, al mayor dinamismo que ha presentado el sector manufacturero. En particular, este sector ha registrado un crecimiento de 4.5% anual en el periodo enero-agosto de 2012.
En este contexto, el mayor dinamismo que ha presentado el sector manufacturero mexicano no solo se limita a las cifras recientes, ya que México ha logrado en los últimos cuatro años incrementar su participación en el mercado estadounidense. En este periodo, la participación de la exportaciones mexicanas en el total de las importaciones estadounidenses pasó de 9.7%, en marzo de 2008 a 12.0%, en agosto de 2012. (Ver gráfica 1)


La evolución favorable que se ha observado en el sector manufacturero mexicano desde la crisis económica de 2008 obedece a varios factores, entre los que se destacan:

  • Una mayor especialización de la mano de obra mexicana.
  • Un fuerte incremento en los costos de transporte, lo cual ha beneficiado a México debido a la cercanía territorial que guarda con EE.UU.
  • Una mayor competitividad adquirida por la fuerte depreciación de la divisa mexicana.
  • Los bajos costos operativos en el sector manufacturero, en relación con la mayoría de los países que compiten directamente con México.

Si bien el dinamismo de la economía mexicana estará acotado por el ajuste fiscal que se llevará a cabo el próximo año en EE.UU., es muy probable que la actividad económica en México presente un mayor crecimiento en los próximos años. En el caso particular de las reformas estructurales, de aprobarse este paquete durante 2013, el PIB potencial de México podría incrementarse en un punto porcentual. Ello implica que, una vez aprobadas, la tendencia natural de crecimiento de la economía mexicana, podría ser cercana a 4.0%.
De igual forma, es probable que el sector manufacturero mexicano presente un mayor dinamismo durante los próximos años. En particular, se ha observado un importante incremento en los costos de los insumos productivos para los principales competidores de México en el mercado manufacturero global, lo cual ha propiciado un mayor dinamismo del sector manufacturero mexicano a partir de 2014.

La transición presidencial permitirá que se aprueben las reformas estructurales el próximo año
El próximo año México empezará un nuevo proceso político en el que el PRI retomará el poder. Con la llegada del nuevo gobierno se han generado altas expectativas en torno a la aprobación de ciertas reformas estructurales. En este contexto, es muy posible que durante 2013 el nuevo presidente sea capaz de aprobar tres reformas:

  • Una reforma parcial al mercado laboral.1
  • La reforma fiscal.
  • Una reforma del sistema de seguridad social.

En el caso de la primera, es muy probable que en el primer trimestre del año se apruebe una reforma laboral que flexibilice la estructura, pero que no toque la parte de los sindicatos.
El efecto inmediato de la implementación de esta reforma será mediante la reducción en el número de trabajadores que se encuentran laborando en la economía informal. Ahora bien, si ello no se viera reflejado en una caída de la tasa de desempleo, sí podríamos observar un importante crecimiento en el número de trabajadores asegurados. Más aún, la expansión significativa en el número de trabajadores dentro de la economía formal podría ayudar a incrementar los niveles de penetración bancaria, así como los niveles de recaudación.
Por su parte, es probable que durante 2013 se apruebe una reforma fiscal que incremente la eficiencia de la recaudación, por medio del incremento de la base gravable y la reducción de los beneficios fiscales. Inclusive se podría pensar en algún impuesto generalizado al consumo, como sería gravar con IVA a los alimentos y las medicinas. Aun cuando esto podría tener un costo político, se podría pasar en forma de una menor tasa (la actual es de 16.0%) o por medio de medidas para compensar a los niveles más bajos de la población.
Recordemos que, de acuerdo con la OCDE, México está entre los países con una de las menores tasas de recaudación en relación con el PIB con 10.0%, factor que ha limitado el margen de maniobra del gobierno para el financiamiento de actividades de inversión. Otro factor positivo que podría resultar de este cambio sería una mejora de la calificación crediticia de México en los mercados internacionales, con la consecuente reducción de los costos de financiamiento.
Por último, en 2013 también se podría aprobar una reforma del sistema de seguridad, que implicaría la fusión de los principales proveedores de salud pública (IMSS, ISSSTE y Seguro Popular), con el fin de aprovechar las economías de escala y beneficiarse por las ganancias de eficiencia de estas instituciones. Con la implementación de esta reforma se podría incrementar la cobertura geográfica de estas tres instituciones y se reducirían los costos de operación. Sin embargo, lo más destacable de esta reforma sería la posibilidad de eliminar las aportaciones patronales a estas instituciones, reduciendo significativamente los costos laborales, lo cual reduciría, a su vez, los incentivos a mantenerse en la informalidad.
Estimamos que casi nueve millones de trabajadores que laboran actualmente en esquemas semi-formales podrían beneficiarse con la implementación de estas tres reformas. De la misma manera, la reducción en el ingreso del gobierno se podría ver compensado por una mayor base gravable y se podría plantear un esquema de pago para los usuarios de los sistemas de seguridad social, de acuerdo con el nivel del ingreso.

Sector manufacturero mexicano con un mayor dinamismo en los próximos años
De igual forma, es probable que el sector manufacturero mexicano presente un mayor dinamismo en los próximos años. En particular, el alza que se ha observado en los costos de los insumos productivos para los principales competidores de México en el mercado manufacturero global generaría un mayor dinamismo del sector manufacturero mexicano a partir de 2014.
En este sentido, es importante destacar que en los últimos cuatro años México ha logrado incrementar sustancialmente su participación en el mercado norteamericano, mientras que otras potencias exportadoras como Canadá y los cuatro tigres asiáticos fueron gradualmente perdiendo su participación. (Ver gráfica 2)


En este periodo, China logró también ganar una mayor participación de mercado. No obstante, es muy probable que las ventajas competitivas que hicieron de China la potencia manufacturera más importante en los últimos 10 años no estén presentes en el futuro. En primer lugar, el aumento en los precios de la tierra en las provincias costeras y el incremento en los impuestos y en las regulaciones ambientales han generado mayores costos para las empresas extranjeras que se han establecido en ese país. De igual manera, el alza que han observado los costos de transporte es un factor que podría favorecer las exportaciones mexicanas. En particular, actualmente el costo de transporte de un contenedor de China a la costa este de EE.UU., es tres veces superior al pagado por México.
Asimismo, los costos de la mano de obra en China se han incrementado sustancialmente en los últimos años. Por ejemplo, de 2005 a 2010 el salario medio en el sector manufacturero chino se incrementó 94.0%, mientras que los costos laborales han aumentado en 15.9% al año en los últimos 10 años. De igual manera, la brecha salarial entre México y China se ha reducido sustancialmente, ya que si bien la mano de obra mexicana en el sector manufacturero era 237% más cara en México en 2002, esta se ha cerrado y actualmente los salarios en México son superiores a los de China en solo 14.0%. (Ver gráfica 3 en página siguiente)


Además, los costos unitarios de la mano de obra mexicana continúan siendo muy bajos, ya que comparando los costos internacionales de las compensaciones promedio por hora en el sector manufacturero (ver gráfica 4) se puede apreciar que México es de los países que cuentan con menores costos, en comparación con sus principales competidores.


Por último, México transita por una etapa en la que la población en edad laboral alcanza su mayor peso, respecto a la población en edades dependientes. Para los próximos años, es probable que la economía mexicana cuente con una menor población en vejez, en relación con la mayoría de las economías avanzadas, lo cual podría favorecer, tanto el flujo de inversiones en México como la productividad relativa de la mano de obra mexicana.
Los factores antes mencionados sugieren que un número importante de industrias manufactureras extranjeras preferirán ubicar sus plantas productivas en México durante los próximos años. Con ello, México podría incrementar su participación como oferente de manufacturas y confirmar su papel como potencia global en este ámbito.

Artículo escrito por:

- quien ha escrito 958 artículos en la Revista Contaduría Pública : IMCP.


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