Neurocodificación. Abre tu mente y descubre tu potencial

Por Ana Lidia Barrera Verduzco/Estudiante de Contaduría pública/Universidad Panamericana/0176902@up.edu.mx

La elección de carrera tal vez sea para algunos una de las decisiones más difíciles e importantes de tomar debido a que la licenciatura será el gran paso que nos brindará todas las herramientas y bases necesarias para sobresalir en el ámbito profesional y del cual dependerá gran parte de nuestro éxito y felicidad. Ahora bien, existe un modelo llamado “neurocodificación”, poco conocido para muchos de nosotros. Sin embargo, cuando lo conocemos y aprendemos cómo utilizarlo de manera apropiada, nos será bastante útil en esta toma de decisión, como en muchas otras que tendremos a lo largo de nuestra vida

La neurocodificación, según Jürgen Klaric, “es el conjunto de ciencias y habilidades que crean nuevos modelos y conexiones que nos permiten el acceso a nuestro completo potencial como ser humano y es comúnmente utilizado para obtener mayor destreza mental a través del consciente, motivación y empoderamiento”.1

Jürgen Klaric, docente, escritor e investigador estadounidense en neuromarketing y neuroinnovación, menciona que la neurocodificación es un modelo de investigación, capacitación y comunicación, conformado por una serie de técnicas y ciencias, cuyo aprendizaje y práctica está enfocada a potencializar y mejorar el desarrollo humano y nos ayuda a cambiar nuestras creencias limitantes que nos han causado daño. Su objetivo principal es modificar la configuración del pensamiento en el inconsciente. En última instancia, toda conducta humana se desarrolla sobre una “estructura aprendida”, la cual interviene en el crecimiento real del ser. Sin embargo, a diferencia de otras ciencias y técnicas, se concentra en el pensamiento subconsciente e inconsciente. En otras palabras, nos ayuda a comprender por qué en ocasiones nos encontramos más motivados que otros, por qué actuamos de cierta manera, cómo funciona la mente y sus efectos positivos o negativos, y qué podemos realizar para cambiar y/o mejorar como persona.

Ahora bien, para aprender la neurocodificación no es necesario acudir a un experto. Tan solo debemos plantearnos de manera correcta en dónde estamos y a dónde queremos llegar, ya que está conformada principalmente por improntas que son “marcas” en nuestro cerebro generadas desde que nacemos hasta la edad de ocho años; es decir, son procesos de aprendizaje que ocurrieron en el periodo más perceptivo de la niñez, y de esto resulta una forma estereotipada de reaccionar frente a un patrón. Prácticamente definen nuestra vida los hechos que ocurren durante ese periodo de tiempo. Es por ello que, en muchas ocasiones, elegimos estudiar cierta licenciatura por lo que observamos y escuchamos de pequeños.

Por ejemplo, muchos de los estudiantes de preparatoria, universitarios e incluso profesionistas escogemos la apasionante carrera de Contaduría porque desde chicos escuchamos a nuestros padres hablar del famoso “cargo y abono”, cuadrar cuentas, cargar con papeles por aquí y por allá, hasta llamadas con clientes de temas importantes a tratar. Estas situaciones quedan en el subconsciente y generan una percepción de cómo es un Contador; conforme crece dicha percepción se alojará en el inconsciente, por lo que al pasar los años y al enfrentarnos a la importante decisión de la licenciatura a elegir, recordamos la percepción que generamos al respecto y creamos una realidad distorsionada de lo que es ser un Contador. Es decir, creamos la idea de que el Contador es una persona aburrida que únicamente hace sumas y restas, o bien, que es el superhéroe de una compañía.

Por ello, cuando el modelo es aprendido y correctamente practicado influye en nuestra apreciación de la vida, pues si bien no es fácil cambiar las cosas, sí podemos modificar el significado de estas. Por lo tanto, podemos concluir que la manera de percibir nuestro entorno será la forma en como concebiremos nuestra realidad. Así, el primer paso para nuestra elección será establecer de manera clara y concisa cuáles son nuestras habilidades y destrezas, en qué somos más eficaces y eficientes; después tendremos que poner sobre la mesa todas las opciones que tengamos de licenciatura; posteriormente, debemos establecer un panorama de lo que en realidad es estudiar una carrera, qué materias contiene, la demanda y oferta del campo laboral, así como visualizarnos en el futuro cuando desempeñemos la profesión que estudiamos; y, finalmente, plantearnos si realmente lo que realizaremos nos hará felices o no.

Por otro lado, uno de los mayores obstáculos que enfrentaremos, al practicar el modelo, es la mente. Para que funcione de manera correcta debemos formar una estructura; en otras palabras, establecer la base de cómo está comprendida nuestra personalidad que se construye y perfecciona por medio de los años; de lo contrario, la mente será esa voz que se encuentra en nuestros pensamientos de manera constante e inconsciente, recordándonos el pasado y lo que podría ser en el futuro; mas no el presente. El problema nace cuando, al especular demasiado con la mente, nos lleva a resultados negativos o problemas que únicamente nos preocupan más al respecto de alguna situación sin buscar una mejora con las actitudes que generamos. Por lo tanto, es importante que, al enfrentarnos al momento de elección de carrera, nos enfoquemos en lo que hacemos con mayor habilidad y destreza.

Según Jürgen Klaric, la mente tiene tres misiones para nosotros: a) sobrevivir más que ser feliz, b) encontrar placer y evitar dolor, y c) ahorrar energía y hacer mínimamente lo indispensable.

En consecuencia, debemos tener ambiciones, metas, retos y aspiraciones por las cuales vivir. El éxito consiste en manejar la mente y vivir el presente.

Por otro lado, influyen tres zonas que requieren de energía corporal para que seamos los mismos de siempre o logremos la diferencia: 1. Zona de confort: 1%. 2. Zonas de aprendizaje: 3%. 3. Zonas de cambio: 6%.

El cerebro gasta normalmente 20% de energía corporal diaria, sin embargo, realmente utiliza 10%, por lo que podemos considerar que este órgano es flojo si se compara con las capacidades y acciones que pudiéramos obtener si realizamos cada uno de nosotros un esfuerzo extra por mejorar. Por ejemplo, estar en la zona de confort utiliza el porcentaje mínimo de energía, el cual implica que el humano se encuentra cómodo con la situación en la que vive y no desea buscar nuevos horizontes, lo cual en este caso sería elegir una carrera que nos haga sentir cómodos y que, sin embargo, no busquemos que nos rete académica o profesionalmente. La zona de aprendizaje cuenta con un gasto de 3% de energía, es la que cuesta un poco más de trabajo, debido a que debemos reconocer nuevas situaciones y saber cómo manejarlas, lo cual sería acabar una licenciatura por el simple hecho de tener un título profesional y conseguir un trabajo, sin importarnos el esfuerzo que pondríamos al estudiar para aprobar de manera satisfactoria las materias a cursar. Y la de mayor dificultad es la zona de cambio, que implica 6% de energía; es sumamente complicado realizarlo, ya que al encontrarnos cómodos con lo que hacemos y tenemos, no nos atrevemos al cambio por miedo a perder el bienestar del ahora, como lo sería no apasionarnos por lo que estudiamos y trabajamos, ser ese cambio que marcará la diferencia entre miles de personas. Si queremos transformar nuestro entorno, debemos involucrarnos más con los amigos, la salud, el éxito, el amor, los estudios y la que más brinda felicidad y paz: la prosperidad.

Para lograr la neurocodificación de forma cotidiana, según Jürgen Klaric, debemos trabajar siempre en uno mismo, es decir, un día a la semana agradecer estar vivos y a lo que nos rodea, el siguiente día aprender cosas nuevas, luego perdonar en especial a las personas que más daño nos han hecho, posteriormente regalar momentos de felicidad a personas desconocidas y conocidas, leer libros que nos ayuden a crecer y aprender y, finalmente, ser responsables, fijar metas, hacer consciencia de los errores cometidos y cómo mejorarlos.

Hoy en día vivimos una época en la cual la información y la tecnología son tan excesivas que debemos generar consciencia sobre las acciones que se están realizando en el mundo y cómo nos afectan a cada uno de nosotros para comprender nuestra realidad y hacer el cambio que se requiere para aplicarla en el ambiente en el que nos desarrollamos. Por ello nuestro deber, como estudiantes, es ser la fuente de cambio que tanto se necesita, y qué mejor manera que practicando este modelo de investigación (la neurocodificación) tan poco conocido, pero tan beneficioso para quienes lo apliquen.

Recuerda que cuando somos capaces de comprender cómo funciona nuestra mente al percibir información, y lo más importante, cómo somos capaces de estructurar dicha información, tendremos la clave para un éxito ilimitado, libertad y felicidad. Y al mismo tiempo, la llave maestra para descubrir nuestro verdadero potencial.

1 Tomado de la página de Jürgen Klaric en Facebook. Disponible en: https://es-la.facebook.com/neurojk/posts/1223172904439819

Fuentes

Quijano, G. y Valdés García, F. (2016, 10 de enero). “¿Qué es la neurocodificación?” Marketing y Finanzas. Disponible en: http://www.marketingyfinanzas.net/2016/01/que-es-la-neurocodificacion/

NeuroCode Foundation/Mind Matters Institute (s. a.). “What is NeuroCoding?” Mind Matters. Disponible en: http://www.mindmattersinstitute.com/neurocodes/

Tolle, E. (1999). The Power of Now: A Guide to Spiritual Enlightenment. Novato: New World Library.

Artículo escrito por:

- quien ha escrito 877 artículos en la Revista Contaduría Pública : IMCP.


Contacta al autor

Deja un comentario

You must be logged in to post a comment.

Archivo por mes