Gabriel Casillas Olvera. Director General Adjunto de Análisis Económico y Relación con Inversionistas de Grupo Financiero Banorte, economista egresado del Tecnológico de Monterrey, con el grado de Doctor por la universidad de Texas A&M, especialista en econometría, teoría monetaria y economía de la información

Por Dra. Sylvia Meljem Enríquez De Rivera

Fotografía por José Saborit

Respecto a los posibles impactos que tendrá la reforma tributaria de Estados Unidos en México, en tu opinión ¿en qué variables o sectores industriales puede afectarnos?

Los efectos que tiene la reforma de Estados Unidos, claramente, afectan a todo el mundo, por ende, a México. Veamos lo siguiente: esta es una reforma tributaria que tiene tres aspectos negativos: 1) tiene una forma totalmente regresiva; 2) pone en peligro la sostenibilidad de las finanzas públicas de EE.UU., y 3) se está instrumentando en un mal momento económico, con ello no quiero decir que las cosas están muy mal ni nada por el estilo, pero sí creo que vale la pena ahondar un poco más en estos tres aspectos.

El primer aspecto es altamente regresivo, pues 70% de los beneficios de la reforma se van a ir a 1% de la población. Para poner un ejemplo muy claro, a una persona que gana más de 600,000 dólares al año le va a bajar cerca de 2 puntos porcentuales la tasa de impuestos que va a pagar, nominal; en cambio, a alguien que gana 10,000 dólares al año va a pagar la misma tasa; es decir, hay un tema de desigualdad en EE.UU. que, eventualmente, el presidente actual quiere resolver, pero, al contrario, lo está agrandando por el lado fiscal.

El segundo aspecto es el de la sostenibilidad de las finanzas públicas en ese país. Por más que queramos ser muy cándidos en nuestros modelos macroeconómicos, de que ese boquete fiscal que deja la baja de la tasa de 35 a 21%, a través de los años, realmente se pueda recuperar por el incentivo a la inversión, se ve muy difícil. Tienen que pasar muchas cosas, muy positivas, en el caso particular del indicador de deuda con el porcentaje del PIB, para que este vuelva a regresar a donde está.

La deuda está a 98% del PIB, siendo inclusive muy ingenuos, si consideramos que no va a haber recesión en los próximos 10 años, sino solamente tasas de crecimiento positivas, si crece 2.5 o 3% —que ya es complicado—, este coeficiente de deuda se va de 98 a 108% del PIB, y en 10 años, cuando se supone que EE.UU. quiere regresar al mismo coeficiente de deuda del PIB, tal vez alcanzará entre 102 o 105%, con supuestos bastante benignos, porque es normal que toda economía en sus ciclos tenga una recesión aunque sea pequeña, por ello la reforma sí pone en entredicho la sostenibilidad de las finanzas públicas.

Al respecto, sabemos que EE.UU. imprime moneda de reserva y se puede dar el lujo de hacer estas cosas que, en cualquier otro país, se caracterizarían de irresponsables; por ejemplo, la crisis de 2008, ¿en dónde empezó?, en EE.UU. ¿Y qué pasó con los inversionistas a nivel global? En lugar de vender activos de ese país, vendieron sus activos de todos los demás países y compraron bonos del tesoro americano, justo del país origen de la crisis. En ese sentido, sí se pueden dar el lujo de hacer este tipo de cosas que, insisto, en otro país se señalarían de irresponsables.

El tercer aspecto que me parece clave y es el que más afecta al mundo, en términos macroeconómicos, es el momento económico en que se está llevando a cabo la reforma tributaria. Normalmente, una reforma expansionista del lado fiscal se debe instrumentar cuando el diferencial entre la capacidad instalada y utilizada es grande. Entonces, en ese aspecto, a la hora de dar un incentivo fiscal se está abaratando el costo del capital para que sea atractivo invertir y aprovechar esa capacidad no utilizada existente, tanto a nivel de fierros como a nivel de cualquier tipo de activos, edificios e inclusive contratando personal para que se pueda llevar la economía a pleno empleo. Eso hace sentido porque lo que provoca es crecimiento económico, el empleo mejora y no necesariamente hay presiones inflacionarias importantes.

Desafortunadamente, en este momento la economía de EE.UU. —y creo que es totalmente consenso—, está en pleno empleo, la tasa de desempleo en 4.1% y las estadísticas del reporte de empleo —que es el número de días que les toma a las empresas contratar personal—, hoy se encuentra en el máximo histórico de 32 días, lo cual significa que les está costando a las empresas en EE.UU. contratar personal.

Al respecto, hay dos formas de contratar personal o dos recetas clásicas macroeconómicas: una es, si eres un país hegemónico, abre tus fronteras a la migración para que venga gente con talento que está buscando ganar más, pero que tú puedes, inclusive, no pagar tanto, esto ahora está fuera de la ecuación porque las fronteras están cerradas. La otra es subir sueldos, entonces, subes sueldos, pero no necesariamente creas ese crecimiento porque ese diferencial entre capacidad instalada y utilizada está muy cerrado, por lo que no necesariamente van a invertir, y si invierten, para generar talento van a tener que subir salarios; asimismo, ¿los salarios qué van a generar?, muy probablemente, presiones inflacionarias que obligarán al Banco de la Reserva Federal de Estados Unidos a subir las tasas de manera más rápida de lo que se espera.

Además, ya estamos en el octavo año consecutivo de expansión económica global y normalmente duran cinco, por lo que para alguien que es muy pesimista, ahí viene la recesión. Yo no creo que ese sea el tema, de hecho, un punto muy importante es que, si vemos esta misma serie, los ciclos de expansión cada vez duran más y las recesiones cada vez duran menos, yo creo que es algo que está cambiando.

Lo anterior, debido a la globalización, movilidad, entre otras cosas, pero los bancos centrales están empezando a restringir la política monetaria, no nada más la Reserva Federal, sino también el Banco Central Europeo, el Banco de Inglaterra, el Banco de Japón y el Banco de México, en este caso. Entonces, si vemos ese punto de restricción de liquidez, de recoger todo ese exceso que dejaron los estímulos cuantitativos que existieron en las crisis, si tomamos en cuenta que EE.UU. se está cerrando y está adoptando políticas proteccionistas, no queda muy claro qué va a suceder en los próximos años.

¿La reforma tributaria es una estrategia lógica que se ha instrumentado con las piezas bien analizadas?

Definitivamente no, ¿por qué quieres abaratar el costo del capital si está en lo más barato de toda la historia y no están invirtiendo? El gasto en capital, el CAPEX, está en sus niveles más bajos de muchos años, las empresas tienen unas cantidades de efectivo enormes en sus cajas. Simplemente, Apple tiene más de 200,000 millones de dólares en la caja, tiene más que las reservas internacionales del Banco de México; entonces, ¿por qué no invierte? ¿Qué está haciendo?, recomprando acciones, emitiendo dividendos, y esa ha sido una política que no solamente se ve en Apple, sino en una gran cantidad de empresas de las que cotizan en el S&P 500 en EE.UU.

Todas estas implicaciones hacen que no se pueda lograr la sostenibilidad de las finanzas públicas en ese país, que tengan que subir las tasas más rápido de lo que se espera y que con ello pueden descarrilar el crecimiento, es decir, este tema de expansión global en el que llevamos ocho años. ¿Cuál puede ser un factor para descarrilar esta expansión y llevarnos a la siguiente recesión? Justamente, que los bancos centrales tengan que ser más rápidos en subir las tasas de interés, que se pierda esa gradualidad que se ha podido lograr en el retiro de estímulos, este es el factor más importante que consideramos nosotros a nivel global y que impacta claramente a México en el tema de finanzas públicas.

Con estas políticas, lo que se escucha es que las empresas que habían decidido invertir en México, ahora van a invertir en Ee.Uu. El atractivo para que se vaya inversión extranjera directa a EE.UU., ¿no abate el efecto que estás comentando?

Tienes toda la razón, veamos cómo afecta a México la reforma, particularmente en la atracción de inversión. Para llegar a ese punto, vale la pena mencionar cosas que no van a pasar: no habrá fuga de capitales y las empresas no se van a mover de un día para otro. Llevamos más de un mes de que se aprobó la reforma fiscal de EE.UU. y no ha habido fuga de capitales; al contrario, ha habido ingreso y estamos con el tipo de cambio con una apreciación importante. ¿Por qué no?, porque, aunque en EE.UU. haya bajado la tasa de ISR corporativo de 35 a 21%; por un lado, los fondos que invierten en México, la mayoría están exentos del pago de impuestos, y los bonos que sí pagan impuesto, causan una tasa que va de 4.9 a 15%, entonces no hay ninguna discrepancia fiscal, por lo que la fuga de capitales está fuera de discusión.

Lo que sí puede pasar es que las empresas —más que cambiar de residencia la fábrica o la oficina—, puedan redomiciliar sus ingresos. Hay varias formas de hacerlo, una es que una empresa que está en EE.UU., donde paga sus impuestos, tenga una subsidiaria en México y le haga cargos por transferencia de tecnología o invente alguna otra forma de transferir la utilidad de México a ese país con el objeto de pagar con una tasa impositiva menor.

Esto que mencionas, ¿puede ser aun considerando la legislación sobre precios de transferencia?

Lo que puede pasar es que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) recaude menos, por ello debe estar muy atenta a que no se empiecen a hacer estos cargos extraños que no estén bien fundamentados, y debe empezar a pensar en esa reforma fiscal integral que hemos esperado por mucho tiempo, siendo la famosa bendición disfrazada derivada de esta presión.

Antes de hablar a detalle de esa reforma fiscal, quiero mencionar una cuarta consecuencia, el hecho de que con esta desventaja fiscal no atraigamos inversión en el mediano plazo. ¿Por qué no atraeríamos inversión? Tendríamos que hacer un análisis mucho más granular que requeriría los siguientes datos; es decir, las tasas de ISR efectivas en EE.UU., por estado, qué estados cobran ISR corporativo y qué estados no; por ejemplo, Texas no cobra, Michigan sí. ¿Dónde están domiciliados los ingresos y en qué porcentaje? ¿Cuál es la tasa efectiva que pagan estas empresas en México?

Con estos cuatro datos podemos hacer un análisis bastante granular y decir, por ejemplo, dada esta tasa efectiva y esta empresa en Texas que no paga ISR corporativo, cuál sería el impacto. Desafortunadamente, estos datos no están disponibles, estamos en un compás de espera para ver cuál puede ser el impacto en ese sentido.

Considerando lo anterior, ¿hay un impacto inmediato, a mediano y a largo plazo?

En el mediano y largo plazo lo veo desdibujado, pero como ya lo mencioné, en el corto plazo la SHCP podría recaudar menos porque, sin duda, una variable que siempre está en la ecuación de la toma de decisiones de las empresas es la parte fiscal, ahora tenemos una desventaja en este sentido, y esa es una piedrita más para México, debido a los problemas de inseguridad que hoy tenemos, a pesar de las cosas muy buenas, como mano de obra calificada barata y acceso a muchos mercados por los tratados de libre comercio.

Si vemos las propuestas que tenían los candidatos en 2012, la mejor propuesta fiscal la tenía Enrique Peña Nieto, ya que planteaba una reforma integral con tres pilares básicos: a) el pilar de ingresos para aumentar la base de contribuyentes pues creo que una forma sencilla de hacerlo es extender el IVA a los alimentos y medicinas para que no nos cobren impuestos a los que ya pagamos, sino que todos realmente paguemos impuestos; b) bajar la tasa de ISR para incentivar la inversión, inclusive continuar la deducción inmediata de las inversiones, con lo cual se cumpliría el tema de recuperar, si no nuestra ventaja fiscal, al menos compensar lo que ya hizo EE.UU. para que no sea una variable para una empresa a la hora de decidir, y c) desde el punto de vista de egresos, si nos van a cobrar más impuestos queremos ver que se eficiente el gasto público, pues falta mucho para transparentar el gasto público, no solo federal, sino también estatal y municipal. Muchos de los recursos se van en participaciones a los estados y se vuelven cajas negras en este tema.

Otro tema relevante —que tal vez se sale un poco de lo que hemos platicado, pero creo que es muy importante para nuestro país—, es que además de necesitar la reforma fiscal para hacer eficiente el gasto, la necesitamos para que el gobierno pueda cumplir con sus labores básicas, que es hacer cumplir la ley y protegernos. Esa parte en el pasado se hacía de una manera presidencialista, y el presidencialismo ya no existe, lo cual creo que es muy bueno, pues ha dado una democracia en el país, liberación de ideas, pero nos hemos quedado con un vacío muy fuerte, con leyes muy buenas, que desafortunadamente se aplican muy poco o no se aplican.

Si queremos fortalecer el estado de derecho en México, necesitamos ingresos fiscales, porque la gente quiere una lucha anticorrupción, y me parece excelente, pero no es lo único que necesitamos. De hecho, si nada más luchamos contra la corrupción, no la vamos a abatir ni minimizar, necesitamos fortalecer el Estado de derecho para que las medidas anticorrupción funcionen. Hoy hay un diagnóstico, estadísticas o proyectos como el World Justice Project o el índice global de impunidad que nos dejan muy claro qué hay que hacer. Al respecto quisiera mencionar tres que me parecen importantes, para mejorar tanto la parte de persecución del delito como la de procuración de justicia.

En la persecución del delito necesitamos policías; en México tenemos cerca de 330 policías por cada 100 mil habitantes, a nivel global, los países con menores índices de impunidad están en 280 policías y en el mundo en 370, por lo que no estamos muy lejos, la cantidad no es el problema, sino la calidad. En México, la profesión de ser policía está muy devaluada, hay lugares donde se hacen encuestas preguntándoles a los niños si quieren ser policías y no levantan la mano, pero si se les pregunta si quieren ser narcotraficantes, sí la levantan.

Desde este punto de vista, muy desafortunado, estamos hablando de que el riesgo es muy similar, pero el rendimiento es muy superior en el caso del narcotráfico, tenemos que eliminar esto de alguna manera. Necesitamos que se dignifique la profesión policiaca, que se les paguen salarios dignos, que puedan vivir bien en la zona que protegen, que tengan un plan de carrera, que sepan que, si siguen ahí, pueden llegar a un retiro digno, esa parte es muy importante, pero se necesitan recursos, por lo que la reforma fiscal también debe estar orientada a que esta recaudación adicional vaya destinada a esta parte.

En cuanto a la administración de justicia, quiero mencionar el número de jueces; en el mundo, por cada 100 mil habitantes hay 16 jueces, incluyendo países de África, en Latinoamérica son 9, en México son cerca de 4. Podemos hablar de temas de calidad, pero de cantidad, sin duda, los jueces no se dan abasto para atender todos los procesos que hay, por que existe población carcelaria que no ha recibido sentencia. En los países donde la impunidad es muy baja, la población carcelaria que no ha recibido sentencia es de 4, 5, 8% máximo, en el caso de México es de 46%. ¿Cómo es posible que la mitad de la gente que está encarcelada no haya recibido sentencia, pasen los años y siga así?

Claramente, está ligado al número de jueces que no se dan abasto con el tema procesal, pero habla muy mal de todo el sistema de procuración de justicia en México, por lo que la instrumentación y fortalecimiento del estado de derecho es la verdadera política que hace pareja la cancha para todos, ya que no queremos el capitalismo de monopolios, sino el capitalismo real donde hay competencia y donde las cosas funcionan. En ese sentido, creo que ese es el siguiente paso que nuestro país necesita para avanzar y salir de esta famosa trampa de crecimiento que nos mantiene en lo que algunos llaman el eterno 2%.

¿Crees que la respuesta por parte de México a la reforma de Ee.uu. se dé ahora o hasta después de las elecciones?

Uno, no hay prisa. Hay prisa desde el punto de vista que la está haciendo impostergable, pero no para tenerla ahorita. Siendo honesto, ¿qué capital político le queda a nuestro gobierno actual con una tasa de aprobación baja? La política de extensión del IVA a alimentos y medicinas, desafortunadamente, no es una política fiscal que a la gente le guste. En eso, no vemos espacio político para llevarlo a cabo en este momento, lo bueno es que no necesita ser ahorita, la siguiente administración, sin duda, lo va a tener que pensar.

¿La situación cambiaría dependiendo de quién gane las elecciones?

Me parece que para quien resulte ganador, hay dos temas. Uno, va a estar restringido por las instituciones y los mercados; es decir, para cualquier política que quiera hacer, es muy probable que tenga un congreso dividido, tanto cámara de diputados como de senadores y que no tenga mayoría en ninguna, ni la mayoría de la mitad en los congresos locales. Si quiere aprobar un presupuesto que se salga de los cánones fiscales macroeconómicos necesita 50 más uno en las cámaras. Si no son suficientes las instituciones, que no nada más son los legisladores, sino también el Banco de México, están también los mercados. Cualquier política que sea fuera de mercado o que amenace con una desestabilización macroeconómica a México tiene un costo muy elevado, ya que 4% de los bonos gubernamentales están en manos de extranjeros y somos la segunda moneda de países emergentes más operada en el mundo.

Tenemos esa ventaja, somos tan abiertos en la cuenta de capitales que tenemos tanta inversión ya puesta en nuestro país que hace que los mismos mercados se vuelvan un mecanismo disciplinado, cosa que otros países no han tenido, ceo que ese es un punto muy importante, el otro son las intenciones de todos los candidatos, todos quieren un mejor país.

Como asesor, ¿qué recomiendas a los inversionistas derivado de lo que ves en el movimiento de los mercados?

Uno, nuestra recomendación es que inviertan en México, que vamos a tener comicios, pero tenemos instituciones fuertes, los mismos mercados son un mecanismo disciplinado importante. Hay más México que los próximos seis años, independientemente de quien gane, en ese sentido sí recomiendo invertir en nuestro país, aunque no se trata de invertir con los ojos cerrados.

Por otro lado, respecto al tipo de cambio, este es la variable que más refleja la incertidumbre y qué tan inquietos están los mercados, nosotros vemos a un sin números de inversionistas en el mundo, tanto en el mercado de bonos como en la Bolsa, en mucho, porque como ustedes saben el Grupo Financiero Banorte cotiza en la misma y es de las acciones más bursátiles y que más buscan los inversionistas internacionales.

¿Están inquietos los inversionistas?

Claro, cualquier incertidumbre democrática en el mundo, y más en un país emergente, les preocupa. Para nosotros la incertidumbre democrática es bienvenida, nadie, o al menos nosotros, no queremos regresar a cuando ya sabíamos quién iba a ganar. La incertidumbre es bienvenida y alguien tiene que absorberla y ese algo, en este caso es el tipo de cambio.

Qué bueno que sea el tipo de cambio con régimen flexible el que absorbe esto y no como antes el tipo de cambio fijo o semi fijo porque al final quienes lo absorbían éramos los mexicanos con desempleo y con caída del PIB.

Creo que el tipo de cambio hoy, a los niveles que estamos, no trae el riesgo electoral incorporado, tanto el Banco de México como el que tenemos en Banorte nos dice que está alrededor de 17,17.2 a la luz de muchos factores. ¿Por qué no estamos ahí? Porque hay cierta incertidumbre incorporada, ¿cuál? Todos pensamos que es una incertidumbre de un alza de tasas más rápida en el caso de la Reserva Federal de Estados Unidos y del TLC, la cual se ha visto pospuesta o minimizada en el corto plazo, hacia la segunda mitad del año o hacia 2019, pero eso son las dos cosas que vemos en el tipo de cambio, entonces nada de la elección.

Los mercados no se preocupan mucho tiempo antes, gane quien gane, si no hay un conflicto poselectoral es muy probable que haya un rally en los mercados. Que el precio se aprecie, la bolsa suba, las tasas se caigan. ¿Qué tan sostenible va a ser ese rally? Dependerá de quien gane, qué tantas políticas pro-mercado y anti-mercado trae ya como presidente electo. Con los que traigan este tipo de políticas que son pro-mercado, lo que va a pasar es que va a seguir el rally, será sostenible e inclusive extenderse, y con quienes no, pues en diciembre que tome posesión podremos ver una segunda ola de alta incertidumbre y volatilidad.

¿Ves la oportunidad de México para hacer el trabajo de la reforma fiscal integral que necesitamos?

Claro, es la gran oportunidad para hacer esta reforma que, insisto, ha quedado pendiente y de la que creo que la mayoría de los mexicanos hemos quedado muy sensibilizados, nos duele la corrupción, el incremento del delito, el incremento de homicidios dolosos y, claramente, queremos un ambiente donde podamos operar. Queremos explotar el espíritu creativo del mexicano, el mexicano es trabajador y creativo, pero a la hora de poner el negocio el primer obstáculo son los gobiernos estatales y municipales.

¿Cómo hacemos ese ambiente para que nuestro espíritu emprendedor funcione? Si queremos servicios de primer mundo, tenemos que pagar impuestos de primer mundo, pero todos, creo que esa puede ser la receta para que realmente podamos seguir avanzando. En ese sentido sí es la gran oportunidad de México para hacer esta reforma que no es una reforma recaudatoria, sino una reforma ligada con los temas de seguridad, de mejorar la persecución del delito y la procuración de justicia.

Tenemos que mejorar el tema de incentivos para explotar ese espíritu emprendedor mexicano, soy optimista de la revolución tecnológica, creo que se van a abaratar muchas cosas; que la tecnología nos va a dar mucho, pero para estar preparados necesitamos educación y que la cancha sea pareja. Si hoy somos la decimotercera economía del mundo, dependiendo de la estadística que utilicemos, bien podemos ser de las cinco primeras economías para 2050, porque tenemos población joven, trabajadora y creativa, pero hay que mejorar las condiciones.

Para concluir, ¿qué mensaje enviarías al gremio contable?

Los Contadores hacen una función muy importante para la economía: ordenan. En muchas cosas ayudan a planificar y sin ser Contador y sin tener conocimientos muy profundos al respecto, mi mensaje es que adopten la tecnología, el Contador tiene que seguir evolucionando, de ser alguien que produce información a ser alguien que analiza la información mediante la automatización, y que no quiten el dedo del renglón de que hace falta una reforma fiscal en México, que planteen, que promuevan y que propongan a los gobiernos de qué manera se puede lograr.

Para los economistas es un tema de subir, bajar impuestos, poner estos incentivos, pero los que conocen bien la ley fiscal y cómo se instrumenta pueden llegar con ideas mucho más creativas. Los Contadores están en todo momento en contacto con las autoridades y en cualquier momento pueden hacer estas propuestas, ese es mi exhorto.

Gracias por la oportunidad de concedernos esta entrevista, felicidades por tu trayectoria y por tu amabilidad para compartirnos tus conocimientos.

Artículo escrito por:

- quien ha escrito 951 artículos en la Revista Contaduría Pública : IMCP.


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