El perfil ideal para la competitividad global

Dra. Sylvia Meljem Enríquez de Rivera/Directora del Centro de Vinculación e Investigación Contable ITAM/smeljem@itam.mx

Los contadores han sido personificados incansablemente por diversos medios como profesionistas sentados en sus escritorios sumando y restando columnas con un sinfín de números. Tradicionalmente, los libros contables fueron mantenidos y resguardados para que cumplieran ciertos requisitos legales, y a pesar de que las funciones del contador se hicieron más complejas, con modelos innovadores de organización y toma de decisiones, la proliferación de reglamentos y un excesivo papeleo y trámites oficiales y administrativos, han reforzado esta percepción tradicional.

Actualmente, la contabilidad enfrenta la complejidad de los negocios, los avances de las tecnologías de la información, la integración de las economías a escalas regional y global, así como una mayor regulación y demanda de información por parte de las empresas.

Derivado de lo anterior, la disciplina enfrenta un proceso de diversificación y especialización de sus distintas áreas de servicio, la Contaduría, en todas sus áreas de acción, ha evolucionado.

Se ha incrementado la demanda de los clientes por aplicaciones efectivas de los sistemas de información y por otro tipo de servicios de auditoría y aseguramiento, la mayoría de las firmas de contadores han expandido sus departamentos para proveer servicios de consultoría, integración y revisión contable, servicios de asesoría financiera, investigaciones especiales, apoyo en litigios, auditorías operacionales y forenses, entre otros.

Cada uno de estos servicios especializados ha ido incrementándose, al mismo tiempo que los contadores han agregado nuevos productos y líneas de servicios a su experiencia.

Hoy por hoy la profesión contable tiene una perspectiva general de la administración y entiende las necesidades nacionales e internacionales.

El conocimiento técnico de los reportes financieros continúa siendo requerido, pero, adicionalmente, se necesita de ejecutivos contables que conozcan el diseño, diagnóstico y monitoreo de los sistemas para la planeación y control de las operaciones, así como para la evaluación de propuestas de inversión emitidas por otros.

Las empresas siguen demandando expertos en información contable que entiendan a la organización de forma integral, así como los problemas estratégicos y tácticos de la alta dirección.

Muchos de los nuevos servicios ofrecidos son más intensivos en innovación que en la aplicación de normas de información financiera. Los servicios intensivos en innovación son aquellos que requieren especialistas altamente competentes para establecer nuevos enfoques o técnicas que cumplan con lo que la dirección necesita. Los servicios intensivos en la aplicación de normas de información financiera agrupan a un gran número de personas que realizan tareas rutinarias basadas en la experiencia y la práctica profesional.

Hoy nos enfrentamos al problema de cómo desarrollar las habilidades existentes e incorporar las nuevas que son requeridas, necesarias para reportar y evaluar el desempeño financiero y no financiero de las diferentes entidades económicas.

Al respecto:

La Contaduría deberá integrarse con otras disciplinas de negocios. El mundo es interdisciplinario, los contadores deberán entender otros aspectos del negocio (y la sociedad en general).

La Contaduría deberá hacerse menos mecánica y más interpretativa. Los programas de cómputo sustituirán todos los procesos transaccionales, los contadores deberán ser más intérpretes que preparadores de reportes.

La dimensión ética deberá ser aún más importante; mientras, la rendición de cuentas se convertirá en un foco de atención, tanto del gobierno como de los negocios.

Las buenas habilidades de comunicación deberán ser esenciales para los contadores y serán más importantes cuando la interpretación de los datos sea lo primordial.

A continuación se presenta un Mapa de Competencias sugeridas para el Programa de Licenciatura en Contaduría Pública, derivado de la propuesta internacional conjunta del Instituto Americano de Contadores Públicos Certificados (AICPA, por sus siglas en inglés) y el Instituto de Contadores en Negocios Certificados (CIMA, por sus siglas en inglés)), combinado con las áreas de competencia definidas por la Federación Internacional de Contadores (IFAC, por sus siglas en inglés), a cubrir durante el periodo denominado Desarrollo Profesional Inicial, que en el caso de México es al término de la licenciatura en Contaduría Pública:

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Valores, ética y actitudes profesionales, Norma Internacional de Educación 4 (IES 4)

La IFAC señala que los valores, ética y actitudes profesionales se definen como la conducta profesional y las características que identifican a los profesionales de la Contaduría como miembros de una profesión. Esto incluye los principios de ética generalmente asociados con y considerados esenciales en la definición de las características distintivas de la conducta profesional.

Los valores, ética y actitudes profesionales incluyen un compromiso con a) la competencia técnica y las habilidades profesionales, b) comportamiento ético (por ejemplo, independencia, objetividad, confidencialidad e integridad), c) manera profesional (por ejemplo, debido cuidado, oportunidad, cortesía, respeto, responsabilidad, y confiabilidad), d) búsqueda de la excelencia (por ejemplo, compromiso con la mejora continua y un aprendizaje durante toda la vida), y e) responsabilidad social (por ejemplo, conciencia y consideración por el interés público).

Competencias fundamentales

Son aquellas que requieren todos los estudiantes de los programas del área de negocios, cuya finalidad es ser el sustento de las competencias contables y desarrollar la capacidad de aprendizaje para toda la vida.

Estas competencias incluyen el desarrollo de habilidades profesionales que se categorizan en los siguientes cuatro grupos de acuerdo con la Norma Internacional de Educación 3 (IES 3) de la IFAC:

  • Intelectuales, se refieren a la capacidad de un profesional de la contabilidad para resolver problemas, tomar decisiones y ejercer el juicio profesional.
  • Interpersonales y de comunicación, se refieren a la capacidad de un profesional de la contabilidad para trabajar en forma efectiva con otros.
  • Personales, se refieren a las actitudes y conducta personales de un profesional de la contabilidad.
  • Organizacionales, se refieren a la capacidad de un profesional de la contabilidad para trabajar de manera efectiva con o dentro de una organización para obtener los mejores resultados de la gente y de los recursos disponibles.

Cada uno de estos grupos incluye materias que permiten desarrollar el pensamiento crítico, analítico, la resolución de problemas, comunicación, relaciones humanas y manejo de las tecnologías de la información (TI).

Competencias contables, Norma Internacional de Educación 2 (IES 2)

Las competencias contables les permiten a los estudiantes de Contaduría integrar (con la ayuda de las TI) las herramientas analíticas y métodos cuantitativos desarrollados en las competencias fundamentales a la resolución de problemas en las diferentes áreas profesionales, con el objetivo de formular y ejecutar estrategias exitosas.

Las competencias contables necesarias incluyen las siguientes áreas:

  • Reportes Externos y su Análisis.
  • Planeación y Control.
  • Auditoría y Aseguramiento.
  • Impuestos.
  • Gestión Financiera.
  • Gobierno, Riesgo y Cumplimiento.

Competencias directivas, Norma Internacional de Educación 2 (IES 2)

Las competencias directivas le permiten al estudiante de Contaduría crear valor en las organizaciones al entender el entorno de negocios y la forma de operar de estas, alcanzando las capacidades de liderazgo, responsabilidad social, trabajo en equipo, mejora continua, pensamiento sistémico y estratégico.

Los resultados del aprendizaje para las competencias definidas son aquellos que deben alcanzar los estudiantes de Contaduría al finalizar su licenciatura, sin importar su intención futura de especialización contable o función a la que se vayan a dedicar. Estos resultados del aprendizaje sientan la base para permitir a los profesionales de la contabilidad desarrollar especializaciones en diferentes funciones contables, por ejemplo, la de socio de un encargo de auditoría o especialista en impuestos.

En el diseño de los programas de formación profesional en Contaduría, las áreas de competencia listadas pueden no ser idénticas a los nombres de los cursos o asignaturas obligatorias. También los resultados del aprendizaje asociados con un área de competencia pueden ser alcanzados a lo largo de más de un curso o asignatura dedicados a esa área. Por ejemplo, los resultados del conocimiento para el área de reportes externos y análisis pueden alcanzarse a lo largo de dos o más cursos o asignaturas de contabilidad financiera e información.

El logro de algunos resultados de aprendizaje puede extenderse por medio de varios cursos o asignaturas diferentes, pese a que ninguno esté dedicado exclusivamente a esa área de competencia. Por ejemplo, los resultados del conocimiento de tecnología de la información pueden ser alcanzados por medio de la integración de material relevante dentro de cursos que se enfocan en contabilidad administrativa y/o auditoría y aseguramiento.

La Contaduría Pública es una profesión de clase mundial y por lo mismo debe ser ejercida con la misma calidad en todo el mundo, tenemos claro el camino y las competencias necesarias para lograrlo, modernicemos nuestros programas de estudio para egresar contadores competitivos a escala internacional.

El presente artículo es una síntesis del documento preparado en 2016 por la Subcomisión de Planes y Programas de Estudio de la Comisión Técnica Consultiva de Contaduría Pública de la Dirección General de Profesiones.

Artículo escrito por:

- quien ha escrito 886 artículos en la Revista Contaduría Pública : IMCP.


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